EL MEMORANDUM DE DIOS
Para ti, de DIOS
Acepta el
consejo.
Escucho tu
lamento.
Este
atraviesa la oscuridad, se filtra a través de las nubes, se mezcla con la luz
de las estrellas y se abre camino hasta mi corazón siguiendo la trayectoria de
un rayo de sol.
Me
he angustiado al escuchar el lamento de una liebre asfixiándose en el lazo de
una trampa del cazador, por el gorrión que ha caído del nido de su madre, por
un niño que se debate impotente en un estanque, y por un hijo que vierte su
sangre clavado en una cruz.
Sabe que
también te escucho a ti. Está en paz, está tranquilo.
Te traigo
alivio para tu pena, porque conozco su causa... y también su cura.
Lloras
por todos los sueños de tu infancia, que se han desvanecido con el transcurso
de los años.
Lloras por
toda tu dignidad que se ha visto corrompida por el fracaso.
EL MEMORANDUM DE DIOS
Para ti, de DIOS
Acepta el
consejo.
Escucho tu
lamento.
Este
atraviesa la oscuridad, se filtra a través de las nubes, se mezcla con la luz
de las estrellas y se abre camino hasta mi corazón siguiendo la trayectoria de
un rayo de sol.
Me
he angustiado al escuchar el lamento de una liebre asfixiándose en el lazo de
una trampa del cazador, por el gorrión que ha caído del nido de su madre, por
un niño que se debate impotente en un estanque, y por un hijo que vierte su
sangre clavado en una cruz.
Sabe que
también te escucho a ti. Está en paz, está tranquilo.
Te traigo
alivio para tu pena, porque conozco su causa... y también su cura.
Lloras
por todos los sueños de tu infancia, que se han desvanecido con el transcurso
de los años.
Lloras por
toda tu dignidad que se ha visto corrompida por el fracaso.